Locuras en los casinos
Cuando era pequeño y no jugaba en los casinos solía pensar que los adultos eran modelos de inteligencia y decoro. Eran mi ejemplo a seguir ya que mi mayor ilusión era crecer mucho y hacerme muy grande para poder hacer todo lo que ellos hacían.
Sin embargo mientras me iba convirtiendo en adulto comprendí que hay algunos mayores que estaban muy lejos de ese nivel de inteligencia y saber estar que yo erróneamente achacaba a todo aquel que fuera mayor de 15 años.
Los casinos son un buen lugar para comprobar lo bajo que puede llegar a caer el ser humano. No sólo los niños hacen o dicen locuras y tonterías y como muestra aquí os dejo algunos botones:
“Una vez vi a una persona caerse de frente dormida encima de una mesa de póker. Al principio creíamos que estaba borracho o se había desmayado. No, sencillamente se quedó totalmente sobado.”
“Hay gente que le escupe a los dados. Lo que francamente encuentro asqueroso. Pero una vez vi a un chico que cogió los dados y los lamio. El jefe de mesa le dijo que no se le ocurriera repetir eso y él protesto diciendo que a los dados les encanta que les den una buena lamida. La segunda vez que lo hizo el jefe de mesa paró la jugada le quitó los dados y los metió en un vaso lleno de desinfectante que tenía el dealer para limpiar la mesa.”
“Una vez escuché una historia de un señor al que por accidente se le cayó la dentadura postiza sobre la mesa de la ruleta y el crupier la cogió con el resto de las fichas diciendo: No va más.”
“Una vez en un casino vi a un jeque árabe jugando a los dados. Era muy bajito y tenía a dos chicas despampanantes que lo cogían en brazos y lo elevaban para que llegara bien a la mesa cuando tenía que tirar .“
“Había un chico mascando chicle y cuando le tocó el turno para tirar los dados, se sacó el chicle de la boca y lo puso encima de su pila de fichas. El dealer le dijo que quitara eso de ahí. ¿Y sabes lo que hizo? Se lo volvió a meter en la boca.